SAMEEP: pese a las presiones, trabajadores se suman al paro nacional contra la reforma laboral
El clima en el organismo provincial refleja el escenario que atraviesa buena parte del sector público: preocupación por el impacto de la reforma, debates internos y una fuerte decisión de participar de la protesta nacional.

El pronunciamiento se dio ante la creciente tensión por la convocatoria al paro nacional en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, iniciativa que ya obtuvo media sanción en el Congreso con el respaldo de sectores aliados.
Desde la representación obrera señalaron que, “en virtud del principio de libertad sindical, el ejercicio del derecho de adhesión a una medida de fuerza no está condicionado a la afiliación sindical”, citando además el artículo 75 inciso 22 de la Constitución, el Convenio 87 de la OIT y el artículo 8 del PIDESC como sustento jurídico.
“No hay sanción posible frente a un derecho constitucional”
La Vocalía fue contundente al advertir que no puede haber sanciones disciplinarias contra quienes decidan adherir al paro. El mensaje busca despejar “interpretaciones erróneas, temores o confusiones” que, según indicaron fuentes gremiales, comenzaron a circular en distintos sectores de la empresa.
En paralelo, remarcaron que se garantizarán las guardias mínimas necesarias para sostener el servicio en áreas sensibles de producción y distribución, dejando en claro que la protesta no implica el abandono de responsabilidades esenciales.
Resistencia frente a las presiones
Pese a versiones sobre presuntas presiones internas para desalentar la adhesión a la medida, trabajadores de SAMEEP confirmaron que se sumarán al paro nacional en defensa de sus derechos laborales y en rechazo a una reforma que, sostienen, “retrocede en conquistas históricas y debilita la estabilidad del empleo”.
El clima en el organismo provincial refleja el escenario que atraviesa buena parte del sector público: preocupación por el impacto de la reforma, debates internos y una fuerte decisión de participar de la protesta nacional.
Desde la Vocalía Obrera cerraron con una consigna clara: el derecho a huelga no se negocia. Y, en tiempos de reformas estructurales, la respuesta será colectiva.




