Otra promesa que se diluye: ahora SAMEEP admite que el agua recién volvería entre miércoles y jueves
La prolongación de los cortes generó un fuerte crecimiento de la demanda de agua transportada en camiones. Según relevamientos locales, el costo promedio para llenar un tanque domiciliario mediante una cisterna de 8.000 litros ronda los $80.000

La paciencia de miles de chaqueños parece no tener fin. Después de varios días de baja presión, cortes e incertidumbre en el suministro de agua potable, la empresa estatal SAMEEP reconoció que la normalización del servicio recién se produciría entre el miércoles y el jueves de la próxima semana, prolongando una crisis que afecta a familias, comercios, escuelas y centros de salud.
El nuevo plazo contrasta con los mensajes difundidos por la propia empresa antes del inicio de los trabajos sobre el Segundo Acueducto del Interior. En los comunicados oficiales se había asegurado que las intervenciones no implicarían una interrupción total del servicio, ya que el abastecimiento sería sostenido mediante un esquema alternativo a través del Primer Acueducto.
Sin embargo, la realidad que viven numerosos vecinos dista de esas previsiones. En distintos sectores de la provincia se registran viviendas sin agua desde hace varios días, obligando a las familias a comprar bidones, modificar sus rutinas o depender de la solidaridad de terceros para acceder a un recurso esencial.
La situación vuelve a poner en discusión la planificación de las obras y la capacidad de respuesta del sistema. Si bien nadie cuestiona la necesidad de ejecutar trabajos para mejorar la infraestructura hídrica, sí genera interrogantes que las autoridades hayan garantizado que el servicio se mantendría y que, finalmente, la recuperación demande prácticamente una semana más.
El acceso al agua potable es un servicio público esencial. Por ello, además de informar nuevos plazos, la ciudadanía espera explicaciones claras sobre las causas del retraso, el estado real de las obras y las medidas adoptadas para asistir a los barrios más afectados mientras continúa la emergencia.
Para muchos usuarios, el problema ya no es únicamente la falta de agua, sino la pérdida de confianza en los anuncios oficiales. Cuando las previsiones no se cumplen y los plazos vuelven a extenderse, la credibilidad institucional también comienza a agotarse.
Picardias en la Crisis por 80 mil
Mientras SAMEEP anunció que la normalización del servicio recién se produciría entre el miércoles y el jueves de la próxima semana, miles de familias no tienen otra alternativa que pagar hasta $80.000 por un camión cisterna para abastecer sus hogares.
Lo que en un principio fue presentado como una interrupción transitoria debido a los trabajos sobre el Segundo Acueducto del Interior terminó convirtiéndose en una emergencia que obliga a vecinos de distintos barrios de Presidencia Roque Sáenz Peña y otras localidades a buscar soluciones por cuenta propia para acceder a un recurso esencial.
La prolongación de los cortes generó un fuerte crecimiento de la demanda de agua transportada en camiones. Según relevamientos locales, el costo promedio para llenar un tanque domiciliario mediante una cisterna de 8.000 litros ronda los $80.000, un gasto que resulta inaccesible para gran parte de las familias chaqueñas en el actual contexto económico.
La situación expone una realidad preocupante: el acceso al agua potable quedó condicionado a la capacidad económica de cada hogar. Mientras quienes pueden afrontar ese costo logran garantizar el suministro, numerosos vecinos deben racionar el agua almacenada, recurrir a familiares o esperar la asistencia de los municipios.




