ONU respaldó la «solución de dos Estados» en Medio Oriente, reconociendo a Palestina e Israel como tales
Ante la avanzada miliar israelí sobre la Franja de Gaza, la Asamblea General de la ONU ratificó la existencia de Palestina como una nación independiente.

Qué dice la resolución de la ONU
La Declaración de Nueva York establece “una hoja de ruta única para materializar la solución de dos Estados” en la zona, afirmó el representante de Francia al presentar la resolución, informó oficialmente la ONU tras la asamblea realizada en Nueva York.
La declaración establece que la paz definitiva en la región “pasa por el establecimiento de un Estado palestino viable y soberano, la normalización entre Israel y los Estados árabes y el establecimiento de garantías de seguridad colectivas, incluido Israel”, según precisó el embajador de Francia.
La votación precede a la cumbre convocada por Francia y Arabia Saudita para el 22 de septiembre en Nueva York, en la que el gobierno francés y los de otros países han prometido que reconocerán al Estado palestino.
En sus comentarios en el segmento de apertura, el secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que “la cuestión central para la paz en Oriente Medio es la implementación de la solución de dos Estados, donde dos Estados independientes, soberanos y democráticos –Israel y Palestina– coexistan en paz y seguridad”.
El rechazo de Israel al reconocimiento de Palestina por parte de la ONU
«¡Qué vergüenza!», declaró el representante de Israel antes de la adopción de esa decisión. «Esta maniobra política sin sentido se lleva a cabo mientras personas inocentes permanecen con los ojos vendados en los túneles de Gaza, hambrientas, torturadas y esperando«, añadió.
Para el representante israelí ante la ONU, la declaración y la conferencia son «tácticas procesales y un abuso de esta Asamblea», así como un «gesto hueco que debilita la credibilidad de esta asamblea… Esto no es diplomacia, es teatro«, subrayó el embajador.
En la misma línea, la representante de los Estados Unidos calificó el texto como una maniobra publicitaria desacertada e inoportuna que socava los esfuerzos diplomáticos serios, además de ser un “regalo a Hamas”.





