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«El nuevo peronismo es sin piqueteros», afirmó el diputado Benítez Molas en la previa del 1° de marzo

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El diputado provincial Sebastián Benítez Molas cuestionó el ajuste libertario de Javier Milei, defendió la paridad legislativa como límite al oficialismo de Leandro Zdero y propuso un “nuevo peronismo sin piqueteros”, con menos asistencialismo y más formación laboral. Además, respaldó el liderazgo de Jorge Capitanich y reclamó un plan productivo para reactivar la economía del Chaco.

El diputado provincial, Sebastián Benítez Molas, cuestionó el rumbo económico libertario y valoró la paridad en la Legislatura chaqueña “para que no sea una escribanía del gobierno y se pueda discutir un verdadero plan de desarrollo”. También reflexionó sobre la renovación del peronismo y aclaró: “Lo que viene es sin piqueteros”.

En la antesala del mensaje del gobernador Leandro Zdero del 1° de marzo, el legislador planteó que espera “un discurso de estadista y no de candidato” y advirtió que el tiempo del diagnóstico ya pasó. También fue crítico del acompañamiento provincial a la llamada “modernización laboral” impulsada por el presidente Javier Milei, al sostener que “esconde, además de una profunda flexibilización laboral, una pérdida de coparticipación equivalente a más de una masa salarial”

Sobre la situación social en la provincia, consideró que el asistencialismo “fracasó como método de ascenso” y propuso transformar los planes sociales en capacitación obligatoria en oficios tecnológicos y agrotécnicos. En cuanto al peronismo, habló de una “renovación metodológica” y destacó el rol de Jorge Capitanich como figura de referencia.

Institucionalidad y gobernabilidad

-Periodista: La Legislatura está empatada 16 a 16. ¿Eso dificulta la gobernabilidad?

-Sebastián Benítez Molas: La paridad no es un obstáculo, es un mandato de la sociedad chaqueña para que nadie se crea dueño de la verdad. La gobernabilidad no es un cheque en blanco. Vamos a acompañar todo lo que beneficie al Chaco y vamos a exigir calidad técnica en cada ley.

El Chaco no necesita escribanías. Necesita un ámbito de pensamiento estratégico. Necesita tomar buenas decisiones. Y para eso hacen falta debates serios, no mayorías automáticas. Yo no quiero una política que administre la bronca. Quiero una política que proponga futuro.

Sinceramente, espero que se saque el saco de eterno candidato y hable como el gobernador que prometió ser. El tiempo de la herencia recibida ya se agotó en términos de diagnóstico. Ahora nuestro pueblo demanda soluciones.

Espero un mensaje que convoque a un diálogo serio sobre el perfil productivo de la provincia. Que deje de obsesionarse con encontrar “los malos” donde no los hay y se obsesione con resolver los males que están a la vuelta de cada esquina.

-Economía, producción y empleo

-La austeridad es un valor, no una ideología. Pero hay que distinguir gasto de inversión. No podemos llamar “gasto” a la inversión en seguridad o al salario docente. Los salarios de los docentes, la policía y los trabajadores de la salud están por el piso. Hay edificios educativos abandonados, hay escases de insumos en salud. La solución no puede ser mayor inseguridad, menor atención en salud o pérdida de la calidad educativa. El ajuste no puede ser nunca el abandono humanitario de los chaqueños.

Ajuste salarial empleados

 

Un plan de desarrollo integral, fortaleciendo las cadenas de valor local y promoviendo líneas de financiamiento para pymes y el sector agropecuario. Nuestra provincia necesita decidir estratégicamente qué quiere producir, cómo quiere exportar y qué valor agregado quiere generar.

En materia de logística, el Gobierno tiene que poner las rutas en condiciones de transitabilidad. Hoy, el estado de las rutas y el aumento sistemático de los combustibles, encarece la logística de nuestra economía.

-Nación, coparticipación e infraestructura

-No podemos ser rehenes de una visión centralista que ignora las asimetrías del Norte Grande. La asignación de recursos coparticipables debe tener una visión estratégica y terminar con el flagelo del ambacentrismo.

El voto a favor del mal llamado proyecto de “modernización laboral” esconde una pérdida de coparticipación para la provincia y los municipios equivalente a más de una masa salarial. Eso no es un detalle técnico: es menos plata para salud, educación y seguridad.
Sin obras públicas nuestra provincia se cae a pedazos. Y sin obras es imposible que haya inversiones.

El Chaco tiene que dejar de mirar al puerto de Buenos Aires y empezar a mirar al mundo desde Barranqueras y Las Palmas. Podemos aceptar inversión privada para modernizar infraestructura, pero la administración estratégica del nodo logístico debe ser del Estado chaqueño. Mi límite técnico es la soberanía del flujo de carga.

No podemos entregar la llave de nuestra salida al río. Además, al hablar de soberanía, también me refiero a que la presencia de puertos fuertes en nuestra región tiene que ser para impulsar la producción local, hoy el Puerto de Barranqueras se está convirtiendo en una terminal de importaciones de insumos y productos de bazar de China. No vamos a resolver la pobreza y el empleo llenando nuestras ciudades de locales de Todo X $2. La logística integrada tiene que ir de la mano de un plan productivo con objetivos de máxima, no es cuestión de llenar los galpones del puerto de juguetes chinos.

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