Policiales
Cayó banda pactaba ventas por redes para balear y robar a sus víctimas
Dos jóvenes jornaleros, oriundos de la localidad de Avia Terai, fueron víctimas de un alias "Facundo" en un violento asalto tras intentar vender su motocicleta Honda Titán de 150cc.

Un meticuloso trabajo de inteligencia policial permitió desarticular en las últimas horas a una peligrosa organización criminal que sembraba el terror en las rutas del interior chaqueño. La investigación se inició tras un cruento episodio ocurrido en la Ruta Nacional 95.
Lo que comenzó como una prometedora transacción comercial a través de la plataforma Marketplace en Facebook terminó en una sangrienta emboscada en las afueras de la ciudad termal. Dos jóvenes jornaleros, oriundos de la localidad de Avia Terai, fueron víctimas de un violento asalto tras intentar vender su motocicleta Honda Titán de 150cc. Los damnificados habían acordado un punto de encuentro en La Tigra con un supuesto comprador identificado como «Facundo»; sin embargo, tras una serie de excusas por parte del delincuente para no asistir a la cita, los vendedores decidieron emprender el regreso a casa sin sospechar que estaban siendo acechados por una banda armada.
El ataque se produjo sobre la Ruta Nacional 95, a la altura del kilómetro 1.098, en cercanías del conocido cruce de «Cerveza Helada». Los integrantes de la fuerza policial informaron que las víctimas fueron interceptadas por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta de similares características a la que pretendían vender. Sin mediar palabras y con una agresividad extrema, los malvivientes abrieron fuego contra los jóvenes para obligarlos a detener la marcha. Los disparos impactaron en las extremidades inferiores de ambos ocupantes, logrando que estos perdieran el control del rodado y quedaran a merced de los atacantes en plena vía pública.
Tras la ráfaga de disparos, los delincuentes se apoderaron no solo de la motocicleta Honda, sino también de un teléfono celular de alta gama marca iPhone 13, para luego darse a la fuga a toda velocidad con dirección hacia el casco urbano de Sáenz Peña.
Los heridos fueron asistidos de urgencia y trasladados al hospital local, donde el personal médico de guardia diagnosticó que ambos presentaban proyectiles alojados: uno en la pierna izquierda y el otro en el muslo izquierdo. A pesar de la gravedad del ataque y de llevar el plomo en sus cuerpos, recibieron las curaciones pertinentes y fueron dados de alta horas más tarde.
Impunidad de la banda
La impunidad de la banda pareció extenderse días después, cuando bajo una modalidad similar asaltaron a punta de pistola a otro joven, J. C., despojándolo de su motocicleta Honda Titán y un iPhone 13 en las inmediaciones de «La Negrita». Sin embargo, el Servicio Externo del Departamento 911 logró rastrear los movimientos de los sospechosos, identificando a J. J. A. como uno de los presuntos cabecillas. El seguimiento condujo a los efectivos hasta el Barrio Colón, donde se inició un despliegue táctico que marcaría el principio del fin para los asaltantes, quienes se movilizaban con total desparpajo en un automóvil particular por las calles de Sáenz Peña.
Operativo con tres detenidos
En la madrugada del sábado, personal del Departamento 911 de Saenz Peña realizó un operativo en los barrios Colón y Ginés Benítez, en el marco de dos causas por supuesto robo con arma, con intervención de las Fiscalías N°1 y N°3.
El operativo final se activó con una «maniobra cerrojo» de alta precisión cuando los sospechosos intentaron evadir un control policial a bordo de un Peugeot 206 negro. Tras una breve persecución, los uniformados lograron interceptar el vehículo y detener a tres hombres, entre ellos el principal investigado.
En un domicilio de barrio Colón secuestraron dos motocicletas Honda Titan que registraban interés en las investigaciones que tenían pedido de captura activo por los robos mencionados, confirmando la conexión directa entre los detenidos y los violentos asaltos que terminaron con personas heridas de bala.
Como resultado fueron conducidos tres hombres de 23, 27 y 31 años. Además, secuestraron el automóvil y cuatro teléfonos celulares, uno de ellos presuntamente vinculado a una de las causas
La prueba definitiva surgió de la manera más inesperada durante el examen médico de rigor en la División Medicina Legal. Allí, un detenido intentó ocultar entre sus prendas el iPhone 13 color verde que había sido robado en uno de los atracos, elemento que fue inmediatamente secuestrado por las autoridades. Con la detención de los tres sospechosos y la recuperación de los bienes robados, la Fiscalía N° 1 y N° 3 avanzan ahora en el procesamiento de los acusados por «Supuesto Robo con Arma y Lesiones», llevando alivio a una comunidad que permanecía alerta ante esta escalada de violencia en las rutas.




